| Nuestra Espiritualidad |
|
|
Nuestra vida y misión, exige una actitud de agradecimiento ante tantas bendiciones, actitud de aceptación ante nuestras esterilidades, y actitud de colaboración ante nuestras posibilidades. Los campos de nuestros apostolados necesitan ser fecundados con el agua que nace del seno trinitario, para calmar la sed de nuestra gente, para limpiar el polvo de nuestras indiferencias. Querida provincia Espíritus Amoris: sigue abierta al manantial, no pactes con el desánimo. Sé constante, camina siempre. Con calma o haciendo cascada por encima de piedras, sigue tu curso. Busca, lucha, supérate. No temas el desafío a lo desconocido. Inicia una respuesta. Tienes que seguir creciendo, avanzar, dar vida a las aguas que un día fueron tu vida. Confía en ti, confía en el manantial que alimenta tu lecho, confía en los que están a tu lado, el monte, los campos, el lapacho. Eres tú misma que debes volver al origen, para poder llegar a tu destino.
|






Apasionadas por Cristo, comprometidas con la Vida.


